LIPOSUCCIÓNConsiste en una técnica de Cirugía Plástica para eliminar los depósitos localizados de grasa, en las diferentes regiones del cuerpo: trocánteres, abdomen, rodillas, lomos, región glútea, espalda.
Puede practicarse con anestesia local si la extensión de la zona lo permite, o bien con anestesia regional o general.
Es una solución definitiva al problema de la grasa localizada, ya que se extraen las células adiposas. Esta es la principal diferencia con otros tratamientos como son las infiltraciones (mesoterapia), ya que con ellas únicamente se consigue una mejoría, puesto que se vacían las células grasas de su contenido pero dejando las membranas; de este modo al abandonar el tratamiento se recupera el volumen inicial.
Esto no ocurre con la liposucción, que además no consiste simplemente en eliminar la grasa, sino en remodelar el contorno para conseguir unas curvas armónicas.. Para ello son muy importantes los marcajes preoperatorios que realizamos con rotuladores indelebles para remarcar con la paciente de pie, las zonas más sobresalientes y que necesitarán una mayor dedicación o incluso las zonas que pueden precisar un relleno de grasa si están hundidas.
Las cicatrices postoperatorias son prácticamente inexistentes (similares a las que se obtienen con una artroscopia), y serán muy importantes los cuidados postoperatorios a fin de obtener un buen resultado: medidas de presoterapia (se deberá llevar una faja de compresión elástica, durante un mes o mes y medio), y ayudan los masajes de drenaje linfático (lo ideal son uno o dos masajes a la semana iniciándolos una vez se hayan retirado los puntos de sutura, lo cual coincide aproximadamente con la semana postintervención).
Son normales los pequeños hematomas postoperatorios que se resuelven rápidamente (entre una y dos semanas).